martes, 20 de mayo de 2008

Furia

Como olvidar, aquella noche,
cuando sorprendido,
Ante mis cuervas
traspuestas,
Por tus lánguidos
ojos llenos de
pasión,
Y de demencia, acunado por mis pechos Alucinantes
ante el ímpetu
alborotado,
Por el desnudo de mis
reviros,
Pretensiosos de
alcanzar la cúspide
De tu
amor…

Donde no cualquiera
quisiera llegar
Por temor de a ser prisionero de tus
besos,
Valorizados por esa vehemencia convertida en
placer…

Solo tu y yo, y el amor que sentimos el uno por el
otro,
Solo nosotros arrebatados,
por el silencio silente que
atenúa
Nuestras vidas, por esos
matices ruborizados ante las
cenizas
Dejadas en aquella sala,
no tanto despejada pero si tonificada por los Truenos que yacían en esa redoma de miel caída…

1 comentario:

Anónimo dijo...

estas poesias estan muy hermosas sigue asi para que puedas esgrivir un libro de poesias